El parte diario se pierde en el grupo
El capataz manda foto y audio al grupo de WhatsApp. A los tres días nadie encuentra quién dijo que faltaba el hierro del nivel 4.
Flowdesk360 es un sistema de gestión de comunicación interna y ejecución. El parte diario está en un grupo de WhatsApp, la certificación la arma el ingeniero en una planilla y lo que se acordó en la reunión de obra se lo acuerda cada uno a su manera. Flowdesk360 toma esa conversación y la convierte en tareas con responsable, fecha y avance certificable.
Sin tarjeta · 7 días del plan Pro al crear la cuenta
No es que el equipo de obra no trabaje. Es que la información de la obra está repartida en seis lugares y ninguno es el oficial.
El capataz manda foto y audio al grupo de WhatsApp. A los tres días nadie encuentra quién dijo que faltaba el hierro del nivel 4.
El avance se ejecuta antes de que se registre. Cuando llega el momento de certificar hay que reconstruir dos semanas de obra de memoria.
Electricidad llega antes de que termine el tabique, sanitarios después del contrapiso. Cada desencuentro son días de obra y un pedido de adicional.
Una observación en la visita, una decisión de la dirección de obra, un cambio de pliego: si no se convierte en tarea, vuelve como retrabajo.
El hormigón, el hierro y los áridos se piden cuando ya hacen falta. El plazo de entrega del proveedor se come el cronograma.
Para saber cómo va la obra hay que llamar a tres personas. Cada una tiene una parte y ninguna tiene el estado real.
Un grupo por obra. El capataz manda el parte diario y el pedido de material queda cargado antes de que cuelgue.
Cada obra es un proyecto. Dentro de la obra, los rubros son objetivos con su propio avance. Dentro de cada rubro, las tareas con el responsable y la fecha. Lo que se habla en la reunión de obra entra ahí, no en un cuaderno.
Edificio Belgrano 1450 es un proyecto. Estructura y hormigón, instalaciones, terminaciones y documentación son objetivos, cada uno con su porcentaje de avance. Abrís el tablero y ves la obra completa sin llamar a nadie.
Cargás el indicador de avance certificado y Flowdesk360 lo muestra sobre el objetivo. Cuando el porcentaje ejecutado se despega del certificado, el tablero lo marca antes de que sea un problema de cobranza.
La Vista Cliente le da al gremio o al comitente un acceso a lo que le corresponde: sus tareas, sus fechas, su avance. No ve costos, no ve el resto de la obra, no necesita cuenta.
Grabás la reunión semanal de obra (presencial, por Meet o por WhatsApp) y el agente de Flowdesk360 devuelve el acta con los compromisos: qué, quién y para cuándo. Se aprueban en un toque y quedan cargados.
Una tarea que vence en dos días, un pedido de material que hay que hacer esta semana, una observación sin resolver: la alerta sale sola al responsable y al jefe de obra.
Edificio Belgrano 1450 es un proyecto. Estructura y hormigón, instalaciones, terminaciones y documentación son objetivos, cada uno con su porcentaje de avance. Abrís el tablero y ves la obra completa sin llamar a nadie.
Seis automatizaciones que se usan todos los días en obra. No hay que programar nada: se activan cuando cargás la obra.
La reunión semanal se graba y vuelve como acta con los compromisos separados por rubro, cada uno con responsable y fecha propuesta.
Cuando el avance ejecutado supera al certificado en el margen que definís, el sistema avisa a administración para que emita el certificado.
Cargás el plazo del proveedor y la fecha en que se necesita el material. El recordatorio sale con los días de anticipación que hagan falta.
Al cierre del día sale un resumen de lo que se completó, lo que quedó trabado y lo que vence mañana. Al jefe de obra y a la dirección.
Si una tarea de un gremio vence y nadie la movió, escala al jefe de obra. Si sigue parada, a la dirección de obra.
ART, seguros de los subcontratistas, habilitaciones municipales: cada documento con su fecha y su aviso anticipado.
Flowdesk360 no salió de una pizarra de software. Está construido sobre el método M360, un sistema de dirección que se viene implementando en empresas de Latinoamérica (constructoras incluidas) y que se apoya en la literatura clásica de gestión: dirección por objetivos, teoría de las restricciones y administración del tiempo del directivo. En una obra, el método se traduce así.
La reunión de obra semanal es táctica: avance, trabas y compromisos. La de dirección es estratégica: margen, plazos y qué obra tomar. Cada una con su frecuencia y su acta.
Si el jefe de obra pasa el día apagando incendios, no está dirigiendo la obra. El método separa lo que tiene que resolver él de lo que tiene que delegar con fecha.
Que el hierro llegue tarde tres veces no es un problema de la persona que compra: es un proceso de compras sin anticipación. El método corrige el proceso.
Cada decisión de obra se mide contra el resultado: un adicional no reclamado, un gremio parado, un certificado atrasado. Todo eso es margen que se va.
Avance certificado, desvío de plazo y adicionales reconocidos. Tres indicadores por obra alcanzan para dirigirla; veinte no los mira nadie.
Años de aplicarlo en empresas reales y ordenar lo que funcionaba, con la bibliografía de gestión como base y la práctica como filtro.
Precios en dólares por mes, sin permanencia. Al crear la cuenta probás 7 días del plan Pro, sin tarjeta.
Armá tu primera obra en Flowdesk360 y mirá cómo queda el tablero con el avance real. Gratis, sin tarjeta.
Sí, y es el caso más común. Cada obra es un espacio de trabajo independiente con su propio equipo y sus propios proyectos, y la dirección ve todas juntas para comparar avance y atrasos. Un jefe de obra solo ve las obras donde está asignado.
No necesariamente. Puede seguir mandando audios y mensajes por WhatsApp: el agente de Flowdesk360 los convierte en tareas que después se revisan desde la oficina. El que trabaja con el tablero es quien dirige, no quien está en el andamio.
Sí. La Vista Cliente genera un acceso con solo lo que elegís mostrar: los objetivos y tareas que le corresponden, con su avance. No ve costos, ni el resto de las obras, ni la información interna del equipo.
No. Flowdesk360 no computa ni presupuesta: se ocupa de que lo que se decidió se ejecute, con responsable y fecha. Conviven bien: el presupuesto define el qué, Flowdesk360 sigue el cuándo y el quién.
La aplicación se instala en el celular y guarda los cambios localmente; cuando vuelve la conexión sincroniza. Para el parte diario desde una obra con mala señal, el mensaje de WhatsApp sigue siendo el camino más confiable.
Una obra cargada con sus rubros y su equipo lleva una tarde. En la llamada de diagnóstico de 15 minutos armamos la primera obra juntos para que veas cómo queda con tus datos reales.
El mismo método, adaptado a cómo trabaja cada uno.